El día de tu boda: colócalo en la mesa de regalos para recoger tarjetas sinceras y buenos deseos de los invitados de una manera elegante y organizada.
Después de la boda: revisen sus votos, tarjetas y recuerdos juntos en los aniversarios, reviviendo la magia como si fuera ayer.
Para el futuro: Transfórmalo en una reliquia familiar y transmite tu historia de amor para que las generaciones futuras la conserven.







